Programa Alumno Ayudante

El Programa de Alumnos ayudantes para la prevención del acoso y la mejora de la convivencia es una de las apuestas que, como centro, llevamos a cabo desde el curso académico 2016/17. Forma parte de nuestro Plan de Convivencia y, por tanto, ha sido aprobado por el Consejo Escolar.

Este programa, cuyo enfoque es preventivo, busca mejorar la convivencia a través de fórmulas pacíficas y prosociales, empoderar a las posibles víctimas e influir en los testigos indiferentes, concienciando sobre la importancia del grupo.

La meta del Programa es influir sobre los estudiantes para que, en lugar de aceptar silenciosamente la situación de acoso o alentar a los acosadores, apoyen a la víctima y trasmitan así que no aceptan las prácticas abusivas, apoyando a los compañeros victimizados. Terminar con el acoso escolar es posible cuando se desarrolla un sentido compartido de responsabilidad y se cambian las normas del grupo. Se trata, pues, de establecer una red de ayuda entre el alumnado.

Este año está formado por alumnos/as que cursan desde 1º de ESO a 1º de Bachillerato. Estos alumnos asumen voluntariamente la misión de detectar situaciones de vulnerabilidad, riesgo o violencia entre sus compañeros, a los que ofrecen su ayuda.

Tras una primera jornada intensiva de formación del grupo, se mantienen reuniones periódicas de seguimiento en las que se hace un balance de la convivencia en el centro y se participa en actividades como: obra de teatro dirigida a alumnos de Primaria sobre este tema, organización “Jornada de la Diversidad Cultural” y participación en tutorías desarrollando alguna dinámica para trabajar aspectos como los roles o el respeto a la identidad sexual, por ejemplo.

Para la elección de los alumnos se ha tenido en cuenta su voluntad de participar en este proyecto, el voto directo y anónimo de sus compañeros/as de clase, los resultados obtenidos en el sociograma de aula y el criterio de Claustro y Departamento de Orientación.

Los Alumnos Ayudantes cuentan con el apoyo del Departamento de Orientación que coordina este proyecto.

Los alumnos y alumnas ayudantes desempeñarán sus funciones hasta el primer trimestre del curso siguiente al que son designados. Ello nos permitirá tener alumnos ayudantes en las primeras semanas de curso y dar tiempo a conocer a los nuevos alumnos para hacer una mejor propuesta de incorporación al programa de los futuros nuevos alumnos ayudantes. Para próximos cursos, los alumnos ayudantes contribuirán a la formación de la nueva generación de alumnos ayudantes en colaboración con el Departamento de Orientación y les acompañarán en sus inicios.

Los Alumnos Ayudantes podrán estar en el grupo un máximo de dos cursos académicos.

 

Beneficiarios

  • Curso 2016/17: Alumnos y alumnas desde 6º de Primaria a 4º de ESO
  • Curso 2017/18: Ampliación a otros cursos de Primaria.

 

Evaluación

  • Se hará de manera continua a través de las reuniones de coordinación.
  • Asimismo, se convocará una reunión a final de curso de todo el equipo (Alumnos Ayudantes, profesores coordinadores, DO) donde se revise el cumplimiento del Programa de forma objetiva y descriptiva (realización de reuniones, casos detectados…), así como cualitativa exponiendo las dificultades encontradas de cara a mejorar en el próximo curso.
  • Se procederá a aplicar un mapa social en las aulas a final de curso para compararlo con el mapa social de inicio de curso y observar si las diferencias evidencian una mejora de la convivencia escolar.
  • Dicha evaluación será incorporada dentro de la Memoria de Evaluación del Departamento de Orientación.

 

CARACTERÍSTICAS DE LA FIGURA DEL ALUMNO AYUDANTE MEDIADOR

 

Definición:

Los alumnos y alumnas ayudantes apoyan a sus compañeros en las necesidades que les surgen, tienden puentes entre unos y otros cuando aparecen desavenencias, les acompañan en situaciones de indefensión o soledad, llegando a detectar y abordar, si es posible, situaciones que pasan desapercibidas a los adultos. Son agentes cuyas funciones están orientadas hacia lo individual y lo social. También realizan mediaciones si es preciso.

Perfil:

  • Inspira confianza para poder contarle los problemas personales
  • Lidera las actividades
  • Sabe y quiere escuchar
  • Posee criterio propio ante los problemas (autonomía moral)
  • Sabe relacionarse con los demás
  • Tiene capacidad para recibir críticas
  • Está dispuesto y motivado para resolver conflictos y además sabe cómo resolverlos

Valores del alumno ayudante:

  • Discreción y confidencialidad.
  • Solidaridad y cooperación.
  • Respeto y reciprocidad.
  • Disponibilidad y compromiso.
  • Neutralidad y sinceridad.
  • Crítica y atribución interna

Ámbito de actuación:

Aula, patio, actividades de centro y extraescolares.

Elección del alumnado:

Se hará atendiendo a tres criterios:

  • la voluntariedad que es premisa indispensable
  • el sociograma de aula, que tendrá un peso en la elección del 30%
  • la elección del alumnado, que tendrá un peso en la elección del 50% y
  • la recomendación del tutor, DO y equipo directivo del colegio, cuya opinión tendrá un peso del 20%.

 

Necesidades de formación:

La formación del Alumnado Ayudante va dirigida inicialmente al desarrollo de habilidades sociales básicas para la escucha activa, habilidades de comunicación, asertividad, empatía y resolución de conflictos. Dichas sesiones se llevarán a cabo en el mes de noviembre, estando por determinar la fecha y franja horaria de dicha formación, que impartirá la orientadora del centro.

También incluye juegos dirigidos a la consolidación y cohesión del grupo de Alumnos y Alumnas Ayudantes.

 

¿Cuándo actúa?

A requerimiento de sus compañeros de aula o por propia voluntad al observar situaciones de indefensión.

 

Funciones:

  • Ayuda a sus compañeros y compañeras cuando alguien les molesta y necesitan que los escuchen. No les aconseja, sino que les escucha.
  • Lidera actividades de grupo en el recreo o en clase.
  • Puede ayudar a otros compañeros o compañeras en la organización de grupos de apoyo en tareas académicas, o en alguna materia que se le dé bien.
  • Ayuda a alumnos o alumnas que estén tristes o decaídos por algún problema personal y que necesiten que alguien les escuche o les preste un poco de atención.
  • Acoge a los recién llegados al centro y aula, y actúa como acompañante en su proceso de integración.
  • Facilita una mejora de la convivencia en el grupo, apoyando la acción del tutor.
  • Hace mediaciones informales en el momento y lugar del conflicto.
  • Hace mediaciones formales si procede, siguiendo el protocolo que marque el Plan de Convivencia del Centro.
  • Traslada información al equipo educativo y Departamento de Orientación.

El desarrollo de estas funciones no perjudicará, en ningún caso, la actividad académica del alumno ayudante.

 

Tareas:

  • Facilitar la incorporación de nuevos alumnos.
  • Explicar a otro alumno algunas actividades de clase.
  • Ayudar a compañeros que tienen dificultades
  • Incluirle en un grupo de amigos.
  • Escuchar cuando alguien le cuenta un problema.
  • Escuchar y analizar conflictos.
  • Realiza mediaciones formales e informales.
  • Acompañar a alumnos que se sienten solos o inseguros.
  • Estar atentos para detectar cualquier situación en la que un compañero lo pase mal.
  • Analizar situaciones, junto a otros Alumnos Ayudantes.
  • Solicitar la intervención de un profesor.
  • Hacer propuestas para cambiar las cosas que son mejorables en nuestro centro.
  • Difundir las funciones de los alumnos ayudantes.
  • Colaborar en la formación de nuevos alumnos ayudantes.

 

Pasos de resolución del conflicto (mediación no formal):

1-Identificar el conflicto o problema. Las partes deben estar tranquilas.

2-Crear opciones. Se aceptan todo tipo de ideas y acciones por absurdas que parezcan. Se trataría de hacer una lluvia de ideas con todas las posibles soluciones.

3-Evaluación. Se analizan las ventajas e inconvenientes de cada una de las opciones, analizando cuáles son las más viables y las menos, las que mejor satisfacen las demandas de las partes.

4-Negociar las posibles soluciones. Aquí se habla de lo más importante para cada una de las partes, qué da y qué pide cada uno, a que pueden renunciar y a qué no.

5-Tomar decisiones. Después de evaluar y negociar habrá que escoger la mejor acción para llegar a un acuerdo. También se puede preguntar a los implicados qué se puede hacer para evitar que la situación se vuelva a repetir en el futuro, de esta manera se da oportunidad a las partes de que ante una situación similar reaccionen de otra manera, fomentando de ese modo la autonomía.

6-Planificar su puesta en marcha, estableciendo una agenda de compromisos.

7-Llevar a cabo un seguimiento para evaluar si se cumplen los acuerdos y si funciona lo que se propuso de forma que se puedan realizar los ajustes necesarios para mejorar el acuerdo.

 

1. Beneficios para los alumnos ayudantes

  • El entrenamiento en las habilidades de escucha y resolución de conflictos y su posterior uso en la vida cotidiana para la mejora de su competencia social y ciudadana.
  • Percepción positiva de pertenencia a un equipo de alumnos con fines y metas deseables y compartidas.
  • Incremento de su autoestima, al percibir la valoracióń de áreas y destrezas que habitualmente escapan a la evaluación académica.
  • Desarrollo de la capacidad de empatía y la promoción del desarrollo moral.
  • Conocimiento entre alumnado de distintos cursos, afianzando incrementando la percepción de seguridad y confianza en el centro.
  • Mayor conocimiento y confianza entre alumnos y profesores colaboradores, facilitando la labor tutorial y educativa.

 

El alumno ayudante no es:

  • “policía”: su misión no es vigilar el cumplimiento de las normas ni ejercitar una labor sancionadora.
  • “chivato o chivata”: no son personas que observan cualquier incumplimiento o problema y salen corriendo a contárselo al profesorado. Son colaboradores con la buena marcha de las relaciones en el Centro y defensores de los Derechos Humanos. Intentan ayudar a otros para mejorar el clima de convivencia.
  • un “amigo o amiga”, ya que no es alguien que hace suyos los problemas que los demás le cuentan, ni toma partido a la hora de mediar en un conflicto.

 

Consejos a una víctima de acoso escolar

Si eres una víctima, No te rindas. Hay formas de acabar con el acoso.

1 – Debes tener muy claro lo siguiente:

  • Tienes todo el derecho del mundo a exigir que los profesores te protejan.
  • Tienes todo el derecho del mundo a defenderte de forma pacífica. No te pongas al nivel de tus acosadores. No permitas que te hagan violento.
  • Los profesores deberían castigar y amonestar a los niños que acosan, y si no lo hacen, entonces están actuando mal.

2 – Rompe el silencio:

Cuéntaselo a tus padres. Como víctima puede que tengas miedo a que tus padres hablen con los profesores y el problema empeore. Quizás temas que te llamen chivato en el colegio, o puede que incluso te hayan amenazado con hacer algo malo si lo cuentas. En ambos casos, para que el acoso acabe tendrás que romper el silencio.

Acude tantas veces a tus profesores como sea necesario. Si tus profesores no hacen nada, pide a tus padres que acudan a informar por escrito al centro escolar.

3 – Haz frente a los acosadores

No hay una única forma de hacerlo.

Si no exiges que pare el maltrato es difícil que deje de producirse. Debes dejar claro que no estás de acuerdo con lo que están haciendo.

Si dices las cosas con seguridad en ti mismo aumentarás mucho las probabilidades de que te hagan caso y de que tus acosadores dejen de molestarte.

4 – En el colegio:

Ve al colegio sin miedo y sé tú mismo.

Intenta evitar situaciones innecesarias de conflicto.

Descubrirás que sólo hace falta un poco de valentía, para conseguir decirles a otros chicos aquello que consideres adecuado

mis cosas!, ¡Pienso informar de tu comportamiento cada vez te acerques a molestarme!…

Recuerda:

Busca ayuda en tus padres, profesores y compañeros.

A tu alrededor hay gente que puede ayudarte.

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